Recursos
Excursiones en familia 4. Paseos a pie y en bici por la ciudad y la huerta de Valencia (Llibre)
Excursiones en familia 4. Paseos a pie y en bici por la ciudad y la huerta de Valencia (Libro)
De Carlos Ferris y José Manuel Almerich, dentro de la colección Excursiones en familia
EXCURSIONES EN FAMILIA 4

PASEOS A PIE Y EN BICI POR LA CIUDAD Y LA HUERTA DE VALENCIA


La ciudad de Valencia y su entorno inmediato, nos ofrecen un amplio y variado paisaje cultural ideal para descubrirlo en familia. Recorrer Valencia, y lo que nos queda de la huerta histórica, es un regalo para los sentidos. Nuestra ciudad posee unas condiciones inmejorables para visitarla a pie o en bici, y a la vez enseñar a los más pequeños el patrimonio, a veces desconocido, que se oculta en cada rincón, parque, monumento o jardín mientras se aprende a respetarlo.
Este libro nos ofrece una serie de sugerentes propuestas para que padres e hijos puedan disfrutar de esta urbe bañada por el mediterráneo. Carlos Ferrís y José Manuel Almerich, especialistas en senderismo y rutas en bicicleta, nos aportan en este cuarto volumen, recursos y actividades, excursiones y sugerencias, para dar más sentido al tiempo libre, para conocer y compartir, solo o en familia, una ciudad que nunca dejará de sorprendernos.

Los autores:
CARLOS FERRÍS GIL

Valencia, 1964. Carlos Ferrís es licenciado en Derecho y diplomado en Magisterio-Ciencias
Humanas por la Universidad de Valencia. Master en Gestión ambiental por la UIMP. Autor de una colección de libros dedicados al excursionismo familiar por los espacios naturales de la Comunidad Valenciana, ha sido declarado en 2005 por el Ministerio de Turismo como Libro de Interés Turístico Nacional. Ha publicado estudios jurídico-sociales sobre el senderismo, las actividades en la naturaleza y el ecoturismo. Ha sido Coordinador del Grupo Juvenil, Director de la Escola Valenciana de Aire Lliure y del Institut Valencià d’Excursionisme i natura del CEV.
Promotor del primer portal nacional de turismo familiar en la naturaleza www.viajarenfamilia.net.
Desarrolla su actividad profesional en la Conselleria de Territorio (Senda Verde) y colabora como docente en la Universidad Politécnica de Valencia. Es miembro del Comité de accesos a la naturaleza de la FEDME y coordina el Consejo asesor científico de las montañas.

JOSÉ MANUEL ALMERICH IBORRA
Torrent, 1963. Licenciado en Geografía e Historia por la Universidad de Valencia, Autor de una veintena de libros dedicados al Patrimonio Cultural y Natural de la Comunidad Valenciana, su primera publicación Montañas de la Comunidad Valenciana. Caminos, parajes y paisajes abiertos al Mediterráneo fue declarada por el Ministerio de Economía, Libro de Interés Turístico Nacional. Entre sus últimas publicaciones destacan, “Espais Naturals Valencians”, la colección “Rutas en Bicicleta de Montaña por el Patrimonio Cultural y Natural de la Comunidad Valenciana”, el libro “La Terra, l’Aigua, l’Home. L’Horta de Valéncia”, los Rios, caminos de agua y de vida y “Pobles Abandonats, els paisatges de l’oblit” editado por el Consell Valenciá de Cultura. En la actualidad es el director del IVEN (Institut Valenciá de Excursionisme i Natura, guía-organizador de actividades del CEV y profesor de la Escola Valenciana d’Aire Lliure.

Los autores nos hablan del por qué de este libro:
(Carlos Ferrís)
Finalizado el tercer volumen que trató sobre la sierra Calderona, pensé que era el momento de centrar mi atención en uno de los espacios que más valores tiene y que es poco conocido por los propios valencianos: la ciudad de Valencia y su huerta. Valencia es lugar de encuentro de culturas y un punto de conexión entre el mar, la huerta y los ríos que bajan de nuestras montañas. Nos muestra un territorio que fue poblándose y que ha ido creciendo sobre las diversas formas de vida y gobierno que se han sucedido a lo largo de su historia. Una ciudad con un centro histórico de gran magnitud, y una huerta que urge rescatarla y ponerla en valor ante el creciente desarrollo del área metropolitana de Valencia.
La ciudad ha tenido un proceso evolutivo en esta última década que nos hizo reflexionar sobre la oportunidad de escribir sobre sus recursos culturales, naturales y deportivos. Es una urbe que ha crecido en todos los aspectos, en número de polideportivos, piscinas, parques y jardines, pero también en edificios, calles e infraestructuras de servicios. Una ciudad que me sigue resultando familiar en su centro histórico pero que me desorienta cuando recorro los nuevos barrios que crecen por las cuatro esquinas de la capital.
Esta ciudad es el resultado de la acción de los gobernantes, pero en gran medida de los anhelos y acciones del tejido asociativo de la ciudad. Una ciudad de asociaciones de vecinos, culturales, ambientales, juveniles y deportivas que han dedicado su tiempo voluntario para ver mejorada su ciudad y entorno. Ahora la ciudad está en un buen momento para que pueda ser disfrutada en familia por padres y niños; es una ciudad que ha ampliado su oferta cultural, lúdica, museística, de parques, jardines y de polideportivos. El antiguo cauce del Turia ha asumido plenamente su papel de eje vertebrador de la ciudad para aquellos que piden una ciudad más saludable, con menos coches y más accesible a los que andan, corren o van en bicicleta.
Valencia merece un esfuerzo para que sea descubierta en familia. Desde el parque de Cabecera a la ciudad de las Ciencias; desde la huerta hasta las atarazanas cercanas a los eventos del America's Cup; desde el centro histórico intercultural hasta la ciudad comercial que siempre ha sido. Una ciudad que ofrece al que la visita una urbe más unida ahora al mar Mediterráneo; que anhela que se protejan las tradiciones y el patrimonio de la huerta, que nos sirve de puente y excusa para visitar otras ciudades de la Comunidad Valenciana. Una ciudad que debe acoger al turista que quiere conocer una ciudad mediterránea, llana y de clima ideal para recorrerla a pie o en bici. Todos debemos de colaborar en este reto: el
gobierno de la ciudad para poner las infraestructuras que inviten a dejar el coche por un momento, descubriendo Valencia de forma pausada, lúdica y deportiva: las asociaciones para trabajar y reivindicar una ciudad más saludable, peatonal y ciclable; y los habitantes para disfrutar de verdad los parques, museos y servicios que nos ofrece el Ayuntamiento y el sector de servicios. Este libro tendrá su continuidad con un segundo dedicado al parque de la Albufera y al litoral.
Por todos estos motivos hay que alegrarse ya que todos podemos ayudar para conseguir que esta ciudad sea un lugar de acogida, saludable y con una oferta turística, deportiva y cultural acorde a las demandas del S.XXI. Una ciudad que tiene que apostar de forma audaz por la recuperación del centro y por revalorizar y dignificar los espacios abiertos como potencial vecinal y turístico, como parte fundamental de su estrategia de crecimiento.

(José Manuel Almerich)

Recorrer la ciudad de Valencia en bicicleta es un regalo para los sentidos. Probablemente sea, de todas las ciudades de Europa, la que más kilómetros de carriles bici tenga en proporción a su tamaño, y la que mejores condiciones posea para su utilización, pero probablemente sea, también, la que menos los utiliza.
La red de carriles bici es una importante inversión que realiza la Administración para dar la seguridad necesaria a todos aquellos que deseen recorrer la ciudad en el medio de transporte más noble, limpio y ecológico que existe. De los ciudadanos depende que esta sea utilizada para los fines que ha sido concebida y de ellos depende también, que se amplíe o se mejore si aumenta su utilización. Cuando viajas por el mundo en bici te das cuenta de que pocas ciudades tienen las condiciones de Valencia para hacerla la ciudad ideal para el ciclismo; totalmente llana, sin ningún desnivel, clima templado y adecuado todo el año que permite ser recorrida en cualquier época del año sin mayor previsión que algo de abrigo durante los días más duros del invierno, tamaño ideal que permite cruzar la ciudad en pocos minutos, y una preciosa autopista verde que la convierten en una delicia para propios y extraños: el viejo cauce del Turia. No entiendo como el ciudadano valenciano todavía hoy, en pleno siglo XXI, no ha convertido la bicicleta en su principal medio de transporte, como no ha entendido que para su salud, para evitar las enfermedades cardiovasculares y para llevar una vida saludable y llena de vitalidad, podría utilizar la bicicleta para cruzar de punta a punta la ciudad en menor tiempo que en automóvil. Y cómo es posible que se siga utilizando el automóvil hasta para ir a por el pan.
La bicicleta te permite disfrutar del espacio recorrido, del tiempo intermedio, de una libertad e independencia que no te ofrece el vehículo a motor, en la que dejas de ser un observador pasivo dentro de un recinto y percibes el viento, el sol, los olores, el frío, el calor y la luz mediterránea, hasta el punto de que un sencillo recorrido se convierte en algo irreal, personal, apasionante.
Si recorremos las rutas propuestas acompañados de los más pequeños, les haremos partícipes de una de las aventuras más apasionantes que hayan podido imaginar, mucho mayor si van acompañados de las personas que más quieren: sus padres. Les abriremos nuevas posibilidades para el futuro, tanto deportivas como culturales, y les descubriremos que desplazarse en bici, tan sólo con nuestro propio esfuerzo, es viajar en una de las máquinas más fantásticas y perfectas inventadas por el ser humano.
 
 
Bicifamiliar.org
 
2005 - 2009